un cítrico (naranja, mandarina o similar, por su alto contenido en vitamina C), y otra de otro tipo (pera, manzana, plátano, sandía, melón, uva, etc.). Si la comes lavada y sin pelar (salvo el plátano, el coco y alguna más) aumentarás la cantidad de fibra y tu intestino te lo agradecerá. Se acabó el no comer fruta “por no pelarla”. Es tal la variedad existente en el mercado (dentro de las manzanas existen “golden”, “reineta” y muchas más) que nadie puede decir que no le gusta la fruta: incluso existe el kiwiño, híbrido de kiwi creado en Galicia. Los zumos, sobre todo los de “caja”, son sucedáneos para gente con prisa, pero nunca podrán sustituir a la fruta entera. Lo mismo ocurre con los yogures o postres lácteos (más “cómodos” y “apetecibles” gracias a sus conservantes y colorantes). Como diría Super-Ratón: “Y no olviden supervitaminarse y supermineralizarse”. ¿Que te parece mucho? Bueno, vale: un litro y medio... pero DE AGUA. Los refrescos, lácteos, zumos, “colas”, “birras” y demás bebidas “espirituosas o espirituales”, no cuentan. Al levantarse es fundamental “esponjar” el organismo. Antes y después del deporte. En las comidas y entre las comidas. Cualquier momento del día es bueno para beber agua. Y además es el mejor remedio contra el estreñimiento... y va fenomenal para el cutis. Sobre todo si son animales (tocino, bacon, panceta, etc.) o de coco y palmito (abundantes en la bollería comercial) se deben evitar. Descubre el placer de los guisos y asados. Ya te hartarás de fritos cuando te vayas de casa (si te vas algún día, claro ). Aumentan el aporte de carbohidratos. La mejor fuente de energía para tu cerebro y músculos son los cereales y sus harinas en forma de pan y pasta: son la base energética de los deportistas de élite. Las proteínas del pescado son tan válidas como las de la carne, pero tiene menos grasa y son de mejor calidad. Además son fuente de fósforo. Uno empieza a darse cuenta de que ya no es un niño cuando comienza a gustarle el pescado. Los cereales, legumbres, verduras y ensaladas, además de las frutas ya reseñadas, te ayudarán: son más saciantes (nadie se puede comer un kilo de berza, pero sí de jamón serrano), y además son ricos en vitaminas, minerales y fibra. Pero recuerda, para no engordar no hay que dejar de comer, sino comer bien. Es la comida más importante del día. Debe ser equilibrado y completo: aplica “el trébol de la suerte” (lácteos, cereales y frutas). Debe suponer la cuarta parte de lo que comes al día. Te ayudamos a mejorarlo en “desayuno del adolescente”. Mejorarás el rendimiento intelectual, físico y emocional: comienza el día con alegría. Si lo haces el cuerpo te pedirá una dieta saludable: agua, lácteos, fruta, pasta, cereales... y además es la mejor “vacuna” frente a las drogas y la soledad. Y para esto no hace falta estar federado, sólo hay que querer. . |
viernes, 18 de abril de 2014
Alimentación saludable
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